Deuda

16.08.2020

Argentina presenta a la SEC la oferta acordada con los acreedores

Se realizará ante la Comisión de Valores de Estados Unidos en los primeros días de la próxima semana. El 4 de septiembre se realizará la entrega de los nuevos bonos, según las pautas acordadas con los principales grupos de inversión.

Por Mara Laudonia

El ministro de Economía, Martín Guzmán, llevó adelante la negociación con los acreedores externos por la reestructuración de la deuda.
La Argentina presentará en los primeros días de la semana próxima la nueva oferta a la Comisión de Valores de los Estados Unidos (SEC), sin modificar la fecha de cierre del canje y entrega de los nuevos bonos, prevista para el 4 de septiembre próximo.
Así lo indicaron a Télam fuentes oficiales, que señalaron que esta situación podría desencadenar que se postergue nuevamente el plazo límite para el ingreso al canje, inicialmente previsto para el 24 de agosto.
"Lo importante es que no se modifica la fecha (de "settlement") de la operación, prevista del 4 de septiembre próximo", el momento en que los inversores reciben los nuevos bonos, agregó la fuente.
Debido a cuestiones del proceso, según los entendidos, se necesitan al menos 10 días para realizar la compleja operación internacional que involucra unos 63.500 millones de dólares en títulos a intercambiar.
Respecto de los plazos, los acreedores no mostraron mayor inquietud. "Si la Argentina no lograba presentar la nueva documentación el viernes 14, el próximo día hábil para hacerlo sería el martes (por el feriado en la Argentina), y luego la fecha de cierre para el ingreso se aplazaría hasta el 28 de agosto", estimó Marcelo Delmar, representante de Argentina Creditor Committe, integrante de los tres grupos de acreedores que firmaron el acuerdo.
El retraso tuvo que ver con el tiempo que demandó plasmar en los documentos oficiales del canje las modificaciones acordadas con los acreedores en el pacto sellado el 4 de agosto a la madrugada, entre cambios económicos y legales.
Uno de ellos tiene que ver con el uso de las cláusulas de acción colectiva y la posterior reasignación de los bonos, para arrastrar a los holdouts al canje.
La Argentina acordó con los acreedores la "limitación del uso de la reasignación del canje de bonos", según confirmó Delmar.
Antes del acuerdo, la Argentina había advertido que hacía uso de las facultades aplicando el nuevo esquema de reglas cláusulas de acción colectiva, aplicado internacionalmente desde el 2014, y aprobadas por la Asociación Internacional de Mercados de Capitales (IMCA, por sus siglas en inglés).
El uso de las nuevas cláusulas fue apoyado por el FMI y el G20.
También se había solicitado, a través de las intervenciones públicas del ministro de Economía, Martín Guzmán, que se pronuncie la comunidad internacional, ante la solicitud de los acreedores de imponer cambios en las "reglas standard" para alcanzar un acuerdo.
Igualmente ahora, "se espera que la comunidad internacional se expida sobre las nuevas reglas legales", insistieron las mismas fuentes oficiales, que esperan un pronunciamiento de los grandes actores financieros, sobre las cuestiones legales que fueron consideradas para alcanzar un acuerdo entre la Argentina y los acreedores.
El martes 4 de agosto pasado, a las 3 de la madrugada hora local, el Gobierno anunció que alcanzó un acuerdo con los principales grupos de acreedores y, en ese marco, se estableció una prórroga hasta el 24 de agosto para terminar de materializar el entendimiento.
El acuerdo alcanzado implica ciertos cambios económicos respecto de la oferta presentada ante la Comisión de Valores de los Estados Unidos (SEC) el 6 de julio pasado.
En base a cálculos del mercado, la oferta en términos de valor presente de los nuevos bonos que se entregarán en el canje, equivalen a 54,9 dólares promedio por cada 100 dólares de deuda nominal.
En particular, con el nuevo esquema los bonos globales emitidos a partir del 2016 tienen un promedio de valor de recupero de 53,6 dólares, mientras que en los bonos de los canjes 2005 y 2010 se ubicarán en torno de 58,7 dolares por cada 100 dólares de deuda nominal.
Los cambios introducidos por el Ministerio de Economía a la propuesta presentada el 6 de julio pasado, no implican un mayor desembolso en los pagos previstos sino una mejora del perfil de flujos de fondos de las acreencias de los bonistas, adelantando ciertos pagos de intereses y de capital.
De esta forma, la nueva propuesta mantiene la estructura general que contempla la emisión de 13 bonos en euros y dólares, con vencimientos entre 2028 y 2046, a los que se suman los títulos específicos con vencimiento en 2030 para el pago de intereses devengados.
Entre los beneficios del acuerdo, en los primeros años se producirá un ahorro en dólares y también pesos, y permitirá despejar vencimientos.

Acreedores estiman la activación de las cláusulas colectivas para cerrar el canje

El negociador de parte del Argentina Creditor Committe, Marcelo Delmar, afirmó que las modificaciones de la oferta acordadas con los bonistas que serán elevadas ante la Comisión de Valores de EEUU (SEC), limitarán ciertas opciones legales de Argentina pero no impedirán que se activen las cláusulas de acción colectiva de mayorías, que permitan al país cerrar con éxito la operación.
Argentina Creditor Committe es uno de los tres grupos de acreedores que alcanzaron el acuerdo con el Gobierno nacional por la deuda emitida bajo legislación extranjera, y representa el 7% del total de los títulos del canje.
En diálogo con Télam acerca del proceso de la negociación de la Argentina con los acreedores que llevaron al acuerdo alcanzado en la madrugada del 4 de agosto, Delmar expresó que "ha habido una reacción bastante negativa en contra de la reasignación de los bonos y la nueva documentación va a limitar el uso de la misma", dijo, respecto de la inminencia de los papeles que presentará la Argentina a la SEC.
Delmar, en el canje de deuda del 2005 lideró el equipo del banco UBS, que oficiaba de colocador y negociador por parte de la Argentina, especuló con que "es la expectativa de poder activar todas las cláusulas de acción colectiva" de todas las series de bonos involucradas en el canje, para que la Argentina pueda alcanzar las mayorías y cerrar una operación de manera exitosa.
"Se trata de un canje que se hace activando las cláusulas de acción colectiva, no hay tantos que se hayan hecho así en el mundo", remarcó, debido a que las nuevas cláusulas de acción colectiva comenzaron a aplicarse a partir del 2014.
A la vez, consideró que el uso de dichas cláusulas y la limitación del uso de la reasignación de los bonos por parte de la Argentina, sentará un precedente en futuras negociaciones de deuda.
Para Delmar, el acuerdo se alcanzó "por voluntad de las partes de encontrar una solución mutua y de trabajar en forma denodada en el encuentro de una solución".
Respecto del canje 2005, Delmar opinó que aquel resultó "mucho más complejo porque había más monedas, siete legislaciones, no había cláusulas de acción colectiva para arrastrar holdouts y había muchos inversores minoristas".
En cambio ahora, hay "bonos de dos legislaciones, sólo tres monedas y en su mayoría institucionales, y desde ese punto de vista fue mucho más sencillo".
Delmar lidera la firma Mens Sana, corepresentante junto al banco UBS del ACC, y trabajó en prácticamente en todo el proceso de negociación formal de la deuda Argentina en Nueva York, debido a la cuarentena por la pandemia de coronavirus.
"De nuestra parte nos enfocamos en mantener un proceso de lo más constructivo y amistoso, y en función de eso siempre hubo un diálogo con las autoridades, independientemente de haber tenido posiciones diferentes", afirmó.
Respecto de las negociaciones que efectuaron los grandes fondos de inversión como BlackRock, Delmar opinó que éstos se involucraron en las negociaciones y "tomaron un rol más activo en el manejo de sus posiciones", al ser consultado por la dureza de estos fondos en las negociaciones.
Delmar, que también representa al 48% de los acreedores de la provincia de Buenos Aires, expresó que luego de haber acordado con la Nación "pensamos ahora iniciar un proceso con la provincia".
En rigor, la provincia había lanzado casi en paralelo un canje de deuda por 7.200 millones de dólares, que fue postergado y que formalmente culminó ayer viernes 14 de agosto, si bien los acreedores se decidieron finalmente a "retomar las negociaciones ahora que terminemos con la Nación".
Consultado respecto de si el resultado podría ser mejor para los acreedores con la Provincia u otros distritos con dificultad del país para pagar deuda, se limitó a decir que "hay que ver cada provincia y cada crédito bajo sus propios méritos".